Tras la jubilación, el pasado 24 de junio 2025, de José Antonio Chaves Alvarado, Jefe de Cocina de nuestro Colegio durante muchos años, tomó el relevo Pedro Alonso Salazar, quien asume la responsabilidad de dirigir una labor esencial para la vida diaria del centro. Natural de Canarias y con una sólida vocación por la cocina, Pedro afronta esta nueva etapa con el compromiso de ofrecer una alimentación saludable, equilibrada y elaborada íntegramente en nuestras propias instalaciones, cuidando tanto la calidad del producto como las necesidades de nuestros alumnos.
Para quienes aún no le conocen, ¿podría contarnos brevemente cuál ha sido su trayectoria profesional en el mundo de la cocina y qué le ha traído hasta nuestro Colegio?
Mi trayectoria ha estado ligada a la hostelería desde mis inicios. Mi verdadera escuela ha sido el trabajo diario, aprendiendo en cocina a base de experiencia, constancia y vocación. Hace ya 25 años llegué a Sevilla, donde tuve la oportunidad de conocer y trabajar junto a José Antonio Chaves Alvarado, quien fue mi jefe de cocina y una figura muy importante en mi desarrollo profesional. Hace dos años, mi empresa me destinó al Colegio para cubrir su jubilación, responsabilidad que asumo con orgullo y compromiso hasta el día de hoy.
Procede de Canarias, una tierra con una identidad gastronómica muy marcada. ¿De qué manera cree que su origen influye en su forma de entender la cocina y el trabajo diario en el comedor escolar?
Mi origen canario influye en mi manera de concebir la cocina como un espacio abierto, variado y con vocación gastronómica. Apuesto por una cocina amplia, donde prime el sabor, el respeto al producto y el equilibrio, adaptando esa filosofía a las necesidades de un comedor escolar.
El Colegio apuesta por una cocina elaborada al cien por cien en sus propias instalaciones. ¿Qué valor añadido aporta, desde su punto de vista, este modelo frente a otros sistemas de catering externo?
El principal valor añadido es poder trabajar con materia prima fresca a diario: carnes, verduras y otros productos de calidad, elaborados íntegramente en nuestras cocinas. Esto nos permite ofrecer platos caseros y saludables, como tortillas de papas, huevos con bechamel u otras elaboraciones propias, garantizando un mayor control sobre los procesos, el sabor y la calidad nutricional.
¿Cuáles son las principales prioridades que se ha marcado al asumir la jefatura de cocina, especialmente en lo que respecta a la calidad nutricional y al gusto de los alumnos?
Mi prioridad es ofrecer una alimentación variada y equilibrada que responda a las necesidades nutricionales de los alumnos, sin olvidar la importancia de que los platos resulten atractivos y agradables para ellos.
Dirigir la cocina de un centro educativo implica un gran trabajo en equipo. ¿Cómo afronta la organización del personal y la coordinación diaria para que el servicio funcione correctamente?
El buen funcionamiento del servicio se basa en contar con un equipo de cocina comprometido y profesional, así como en la colaboración constante con el personal del colegio. El trabajo coordinado y el apoyo mutuo son fundamentales para que todo salga correctamente cada día.



